Evaluar en el Siglo XXI

‘En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En la escuela te dan oportunidades para ir aprobando tus exámenes, para que tus tareas te resulten más fáciles y llevaderas. Esto no te ocurrirá en la vida real’ declaró Bill Gates hace tiempo cuando reflexionaba sobre el sistema educativo. Y aunque es cierto que uno de los objetivos de la educación es ofrecernos a todos las mismas oportunidades independientemente de los recursos que tengamos a nuestra disposición, resulta evidente que la escuela de hoy sigue premiando cosas distintas que el mundo laboral.

Las habilidades profesionales blandas o ‘soft skills’ han cobrado más importancia en los últimos años porque a diferencia de otras competencias, éstas mantienen intacta su utilidad en el tiempo y nos ayudan a desenvolvernos con éxito en el entorno. Es en este aspecto donde apenas encontramos una brecha entre lo que se enseña en el colegio, instituto o universidad y lo que demanda la empresa que contrata. Sin embargo, incluir estas ‘habilidades para la vida’ en el currículum formativo de las instituciones educativas parece que no es una tarea fácil. Entre las limitaciones que podemos encontrar – falta de formación del profesorado en esta área o escasos recursos -, vemos una que destaca: la evaluación. Y es que evaluar estas ‘soft skills’ resulta complejo, ya que el sistema tradicional nos tiene habituados a la calificación numérica.

¿Os imagináis tener que calificar la empatía de los niños con un 9 y su creatividad con un 5? Mantener un método cuantitativo para medir habilidades cualitativas rozaría lo absurdo. Por esta razón, las rúbricas tendrán un papel relevante en la evaluación del Siglo XXI porque éstas enriquecen el proceso de aprendizaje con información más personalizada y detallada. Este sistema aunque no es nuevo y hay docentes que llevan tiempo utilizándolo, no ha sido muy popular, entre otras cosas, por el tiempo de elaboración que requiere a priori, pero recordad que las nuevas tecnologías son unas fantásticas aliadas y hay plataformas que se encargan de facilitarnos algunas tareas. En el caso de las rúbricas, he podido encontrar una web bastante interesante llamada Rubistar. En ella se pueden hacer matrices de evaluación gratuitamente y sobre todo, está pensado para actividades que desarrollen competencias blandas. La mayor ventaja es que la propia plataforma te sugiere aspectos para evaluar en presentaciones orales, juegos o actividades creativas, ofreciéndote además, una descripción estándar en cada casilla, aunque también se puede personalizar la rúbrica de acuerdo a las necesidades del ejercicio.

A continuación, os dejo una pequeña propuesta de rúbrica – no está totalmente desarrollada – dedicada a las habilidades de liderazgo de Original Leaders. Como veréis, es una mezcla entre lo que tenemos ahora – cuantitativo – y lo que vendrá en el futuro próximo – cualitativo – según las últimas investigaciones sobre el sector educativo.



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